Yacimientos de Atapuerca

Yacimientos de Atapuerca

La Sierra de Atapuerca se localiza a la salida de un corredor geográfico natural que conecta el valle del Ebro y la meseta castellana, lo que ha favorecido la llegada de animales, hombres y culturas desde épocas muy remotas. Ademas, la sierra esconde un intrincado sistema de cuevas que ha favorecido la acumulación y conservación hasta nuestros días de las evidencias de ocupaciones humanas a lo largo de miles de años, convirtiendo este enclave en un lugar único en el mundo. 
Las visitas a las cavidades de la sierra son muy antiguas. Algunos autores citan inscripciones árabes del siglo XIII en sus paredes. También hay documentos que refieren la excursión de la abadesa de Las huelgas en el siglo XVI. A finales del siglo XVIII, una expedición local que se adentra en el complejo kárstico descubre infinidad de huesos y un colmillo de grandes proporciones que atribuyen a “alguna espantosa fiera criada en estas sierras”. En 1863, otra visita a estas cuevas cita un gran depósito de huesos humanos, además de “el colmillo de un jabalí y una gran concha de remotos mares por su extraña figura”. Cinco años más tarde se publica la primera descripción geomorfológica ilustrada sobre estas cavidades, estudio espeleológico pionero en España, y entre 1896 y 1901 se excava una trinchera ferroviaria en el extremo sur de la sierra que deja al descubierto cavidades rellenas de sedimentos. 
Mientras diferentes especialistas se centran durante décadas en las pinturas rupestres que localiza Jesus Carballo en Cuevas Maoyr (1910). Los afloramientos de la trinchera son ignorados por la comunidad científica, a excepción del geólogo J.Royo (1926) y el grupo espeologico Edelweiss, que en 1962 descubre restos de fauna. A partir de este momento, se multiplican los estudios en la trinchera y en todo el complejo.
En 1976, Trinidad de Torres dirigido por Emiliano Aguirre, estudia los osos extintos de la península. Con la colaboración del equipo de J.M.Apellaniz que trabaja en Portalón , descubre en la Sima de los Huesos el primer  esto humano, la mandíbula “AT-1”. Aguirre organiza un equipo de investigación que dirige entre 1978 y 1990, y que continua hasta nuestros días a cargo de Juan Luis Arsuaga, José María Bermudez de Castro y Eudald  Carbonell. Para visitar tanto los yacimientos de Atapuerca como el CAREX tendrá que realizarlo a través de una reserva previa.

 

Sistema Atapuerca

Reserva Yacimientos, Parque Arqueológico y Museo de la Evolución Humana en Burgos.

Visitas talleres y jornadas.

Tel: 902 024 246 / 947 421 000
Email:
Web: www.atapuerca.org

Date

10 Junio 2018

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Visitas